EL PROJECTE ORIOL

El Projecte Oriol neix el 5 de gener de 2012 com a resposta social a:

1.- Donar una resposta econòmicament viable a persones amb un grau de discapacitat psíquica que precisin d'un suport intermitent o limitat per a les seves AVD (Activitats de la Vida Diària).

2.- Proporcionar una manera de guanyar-se la vida a persones que per la raó que sigui poden prestar el servei que se'ls hi demana.

En sí el Projecte Oriol consisteix en una oferta (cartera) de llars de convivència on puguin conviure-hi 1 o 2 persones amb els titulars de la mateixa a través d'un contracte de convivència que inclou una sèrie de funcions de cuidador. Dites llars es troben supervisades i assistides en matèria d'assistència psiquiàtrica i social pel Gabinet del Dr. Peris.

PER MÉS INFORMACIÓ SOBRE PLACES o EL PROJECTE: 93-125.15.02 - 93-008.31.49 - gabinetperis@gmail.com

sábado, 5 de mayo de 2012

EL TRASTORNO BIPOLAR-1. Significantes

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CLÍNICA y SIGNIFICADOS

Como su nombre indica, el trastorno Bipolar es una patología mental en la que el estado de ánimo oscila desde la euforia a la depresión.

A la euforia de les llama Manía.

Todo y que hay diferentes subtipos de Trastorno Bipolar (TB), el más usual es el que alterna períodos más o menos largos de eutimia (estado de ánimo “normal”) con fases depresivas o maníacas. Así una persona con dicho trastorno puede presentar a lo largo del año una o dos crisis maníacas y una o dos crisis depresivas.

Dicha oscilación hace que el tratamiento farmacológico nunca sea el mismo a lo largo del tiempo, habiendo de modificarlo en función del estado anímico del sujeto, con el objetivo de conseguir la mejor eutimia (normalidad) posible.

Para entender el trastorno hay que definir primero los diferentes estados de ánimo que lo componen:
        Eutimia
        Depresión
        Manía

1.- Eutimia
Como ya hemos indicado la eutimia es el estado de ánimo normal en un individuo de manera que por dicho estado sus esferas vitales (individual, familiar, social y formativo-laboral) no le conllevan problemas.

¿Qué quiere decir eso? Pues que no existe una definición precisa de lo que se entiende por estado de ánimo normal. Hay personas más apagadas que otras. Hay personas más taciturnas que otras. Hay personas más pesimistas que otras. Pero si su estado afectivo (anímico) es constante y no le conlleva problemas, dicho estado es su normalidad.

Es decir, una persona hiperactiva, que precisa quizás pocas horas de sueño al día, que realiza muchas actividades al día de manera intensa, habladora, creativa, animada, etc. no tiene porque ser una persona maníaca.

Así, cabe recordar que la eutimia es un concepto básicamente individual y que a nivel colectivo se describe como “su estado de ánimo habitual el cual no le conlleva problemas vitales”.

El objetivo del tratamiento del TB es conseguir el máximo de tiempo posible un estado anímico eutímico.


2.- Depresión
No me detendré mucho en este apartado porque será objeto de un capítulo entero.

Dicha palabra se usa de manera difusa y contertuliana en nuestra sociedad.
El concepto vulgar (común, social) es: “producto del decaimiento del ánimo”. “Hoy estoy deprimido” es una frase que se usa cuando uno se siente más apesadumbrado de lo normal o con menos ganas de hacer cosas o de ver a la gente. En los humanos el estado de ánimo no es constante, varía a lo largo de los días o de los momentos de los días. Unas veces con causa objetivable (una pérdida, por ejemplo) y otras sin causa aparente (cuando decimos por ejemplo: “debe de ser el tiempo”).

Pasar unos días “bajo de moral”, no significa tener un trastorno siempre y cuando los problemas que nos acarree dicho estado no sean significativos para nuestra vida a o la de los demás.

Para que podamos hablar de episodio depresivo (depresión) se han de cumplir unas características básicas que son (S/. DSM-IV-TR):
  1. La característica esencial de un episodio depresivo mayor es un período de al menos 2 semanas durante el que hay un estado de ánimo deprimido o una pérdida de interés o placer en casi todas las actividades y durante casi cada día y durante casi todo el día.  En los niños y adolescentes el estado de ánimo puede ser irritable en lugar de triste.
  2. El sujeto también debe experimentar al menos otros cuatro síntomas de una lista que incluye cambios de apetito o peso, del sueño y de la actividad psicomotora; falta de energía; sentimientos de infravaloración o culpa; dificultad para pensar, concentrarse o tomar decisiones, y pensamientos recurrentes de muerte o ideación, planes o intentos suicidas.
  3. El episodio debe acompañarse de un malestar clínico significativo o de deterioro social, laboral o de otras áreas importantes de la actividad del individuo. En algunos sujetos con episodios leves la actividad puede parecer normal, pero a costa de un esfuerzo muy importante.

3.- Manía
No hemos de confundir el concepto psicológico de Manía con el vulgar. En el sentido vulgar estar maníaco se refiere más a estar obsesionado con algo y, el calificativo manía se refiere más a “tener una manía”, una obsesión.

El término médico de Manía se aplica a un tipo concreto de estado de ánimo.

Un estado de ánimo maníaco que se diagnostique como episodio maníaco debe cumplir unas condiciones o síntomas (y signos).

Su definición básica sería la de un estado de ánimo elevado, expansivo o irritable que dura al menos una semana y que conlleva en el individuo problemas en sus esferas vitales (individual, familiar, social, formativo-laboral, legal). Dicho estado es practicamente constante a lo largo de todo el día y cada día.

Aunque a la mayoría de las personas les gustaría estar un poco maníacos por el concepto que transmite de alegría, actividad, ilusión, empuje, etc. Puedo aseguraros que a nadie le gusta la experiencia de un brote maníaco.

El coste psicológico, familiar, social, formativo-laboral y legal de un episodio maníaco es enorme, generalmente mayor que el de un brote esquizofrénico.

La persona se siente invulnerable, incansable, creativa, hiper-expresiva, abierta y extrovertida, siente que lo tiene todo claro.

Pero no se da cuenta que “este estar por encima del bien y del mal, y por encima del resto de los mortales” es solo una ilusión.

Los demás no lo ven así y se extrañan de su conducta. Son imposibles de seguir en sus discursos ya que saltan de un tema a otro para no volver al mismo, con o sin conexión entre los temas. Pueden soltar un discurso de lógica dudosa y a través de una palabra pueden pasar a otro tema como si nada. A veces la incoherencia es tan grande que el oyente es incapaz de seguir la lógica de los saltos.

Como que se encuentran constantemente activados y tienen una necesidad de expresarse ante los demás, pueden llamar por teléfono a otras personas en plena madrugada. Pueden hablar con desconocidos y regalarles cosas o involucrarse en proyectos imposibles.

El dinero deja de tener significancia y se convierte en una herramienta de socialización. Pueden gastar sumas que no disponen para cambiar de lugar de residencia, hacer viajes, renovar sus posesiones (coches, muebles, electrodomésticos) de manera que se pueden endeudar hasta las cejas.

Se introducen en mundos ajenos a ellos como si los conocieran de siempre: drogas, sexo, robos, peleas, apuestas, negocios, etc. Ello les conlleva una factura importante, a veces para toda la vida (enfermedades, divorcios, deudas económicas eternas, estigmatización por el entorno social más próximo).

Pueden y suelen desarrollar sintomatología psicótica (crear una realidad paralela) con delirios y alucinaciones.

Generalmente pocas personas aguantan más de 7 días así y su conducta acaba reportando la intervención policial o la denuncia familiar. Ello acaba en un ingreso hospitalario psiquiátrico por orden judicial.

Cuando la persona que ha padecido un brote maníaco recupera la estabilidad psíquica suele recordar todo lo que ha hecho y suele extrañarse de ello. Ahí es donde el sufrimiento psíquico es mayor hasta el límite que puede llevar al suicidio.

Imaginemos una persona que la gente de su entorno inmediato la conocen de “toda la vida” como serena, socialmente participativa, un puntal familiar. A la que no se le conocen discusiones, ni adicción alguna. Buen trabajador o empresario, etc.

Esta persona un mal día inicia un brote maníaco. Habla con todo el mundo, discute sin parar imponiendo absurdas ideas, va al bar e invita a quien sea y bebe en demasía o lo combina con cocaína, se vuelve promiscua a nivel sexual, hipoteca su casa para crear una empresa inviable, se va de juerga al casino, abandona su familia, molesta a amigos o desconocidos a altas horas de la noche para contarles imposibles, roba americanas porque están ahí para usarlas, etc. etc.

El día en que empieza a recordar y a juzgar sus actos puede llagar a avergonzarse tanto de sí mism@ que entre en un estado depresivo importante y no sea capaz nunca más de remontar la vergüenza de lo que le ha sucedido.

Pues pensemos también en su entorno social inmediato. ¿Qué pensarías o sentirías cuando te encontrases de frente a quien hace unos días te ha confundido, agredido, invitado, seducido, humillado, etc.?

La próxima entrada versará sobre los tipos de trastornos bipolares que actualmente existen.
 

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