EL PROJECTE ORIOL

El Projecte Oriol neix el 5 de gener de 2012 com a resposta social a:

1.- Donar una resposta econòmicament viable a persones amb un grau de discapacitat psíquica que precisin d'un suport intermitent o limitat per a les seves AVD (Activitats de la Vida Diària).

2.- Proporcionar una manera de guanyar-se la vida a persones que per la raó que sigui poden prestar el servei que se'ls hi demana.

En sí el Projecte Oriol consisteix en una oferta (cartera) de llars de convivència on puguin conviure-hi 1 o 2 persones amb els titulars de la mateixa a través d'un contracte de convivència que inclou una sèrie de funcions de cuidador. Dites llars es troben supervisades i assistides en matèria d'assistència psiquiàtrica i social pel Gabinet del Dr. Peris.

PER MÉS INFORMACIÓ SOBRE PLACES o EL PROJECTE: 93-125.15.02 - 93-008.31.49 - gabinetperis@gmail.com

sábado, 8 de septiembre de 2012

FARMACOS RETIRADOS, reflexiones2/2

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Estreñimiento crónico o estreñimiento.
De los fármacos que indica el Vademecum del 2012 indicados para el estreñimiento crónico, todos quedan excluidos.

Lo curioso del caso es que sí se siguen subvencionando en un cuadro tan frecuente como el colon irritable o inestable pero no en el caso de estreñimiento iatrogénico (es decir, provocado por el médico. En este caso por el efecto de otros fármacos).

El estreñimiento crónico como efecto indeseable de psicofármacos es muy frecuente, incómodo, doloroso y peligroso para la salud del paciente.

Luego hemos de entender que los pacientes habrán de pagarse los laxantes por su estreñimiento crónico causado por fármacos subvencionados. Una sinrazón.

Esto, o los médicos habrán de mentir e incluir a estos pacientes en la lista de enfermedades que lo justifican como el colon irritable o inestable.

El precio de uno de ellos, quizás de los más usados (el Plantago Ovata) ronda los 3,31€ el envase con 30 sobres. Hay pacientes que con uno pasan pero hay otros que necesitan 3 al día. Ello supone entre 3,31 y 9,93 euros al mes. Para algunos bolsillos quizás no sea mucho pero para otros sí, sobretodo atendiendo que muchos de estos pacientes no pueden trabajar y dependen de pensiones mínimas.

Ello puede conllevar que el paciente no asuma dichos costes lo cual puede acarrear serios problemas de salud que pueden llegar a la perforación intestinal con la consecuente peritonitis.

Antidiarréicos
No es un cuadro muy frecuente derivado del uso de psicofármacos, sobre todo si atendemos a la definición de diarrea: 3 o más deposiciones líquidas diarias durante 3 o más días seguidos.

Pero sí que se encuentra asociada la diarrea a la diverticulitis, la cual puede ser causada por el estreñimiento crónico mal tratado.

Psicofármacos que produzcan diarrea hay muchos, aunque la mayoría producen dicho efecto indeseable de manera aguda o subaguda (al principio del tratamiento), otros como el Litio lo pueden hacer de manera crónica provocando la pérdida de iones los cuales pueden repercutir negativamente y de manera seria en la salud de la persona (cardiopatías, encefalopatías, calambres,  etc.).

De todas maneras los casos de diarreas agudas secundarias al tratamiento con psicofármacos pueden ser toleradas por los pacientes. En otros casos, habrá que cambiar el perfil del fármaco.

Antiácidos
Se supone que el tratamiento de elección de la gastritis, hernia de hiato, hiperacidez, etc. son los inhibidores de la bomba de protones (omeprazol, pantoprazol, etc), pero hay personas que padecen “acidez” de manera puntual y que no precisan tomar de manera crónica los inhibidores. A estas personas el uso de antiácidos o protectores gástricos de manera puntual le resulta más económico que un tratamiento crónico.

Y no olvidemos que los inhibidores no actúan de manera inmediata lo cual obliga al paciente a sufrir las molestias gástricas más tiempo del necesario, cosa que con los antiácidos se evita.

Muchos de los psicofármacos pueden provocar molestias gástricas de manera más o menos crónica. Por costumbre los médicos suelen añadir a las pautas los inhibidores y quizás en ello hay una mala praxis por exceso de precaución.

De todas maneras lo que sí es cierto es que al eliminar los antiácidos provocamos en un paciente con molestias gástricas un exceso de sufrimiento en espera de que los inhibidores hagan su efecto.

Lo mismo puede ocurrir en los casos de sobrecarga hepática por los psicofármacos y las alteraciones biliares que pueden traducirse en digestiones pesadas y en acidez, cosa que los antiácidos pueden aliviar de manera rápida. Y caso de que sean situaciones puntuales resultan de un mayor ahorro que el someter al paciente de manera crónica a un tratamiento con inhibidores.

Otras patologías
Los psicofármacos pueden producir otras patologías como la hipersensibilidad (alérgia) y no siempre será aconsejable cambiar el fármaco. La eliminación de baterías de fármacos antialérgicos tópicos obliga a la dispensación de fármacos por vía oral, con el aumento consecuente de riesgos para la salud (somnolencia, hipersensibilidad retardada a los antialérgicos antihistamínicos, etc).

Otro cuadro frecuente que viene asociado a las patologías mentales son las patologías asociadas al Herpes simple i al Herpes Zoster. Todos sabemos que el Herpes va asociado al estrés y el estrés es una situación frecuente en pacientes con enfermedad mental. También se sabe que el tratamiento en la primera fase (cuando aún no ha aparecido la ampolla) suele recomendarse el uso tópico además de la vía oral. Al eliminar los tratamientos tópicos debilitamos de alguna manera el potencial de tratamiento del cuadro y a la vez favorecemos la aparición de efectos indeseables de los anti-virales al usarlos por vía oral en lugar de por vía tópica.

Y finalmente comentar el caso de los mucolíticos y antitusígenos. Las personas con patología mental crónica suelen ser grandes fumadores, con lo cual muchos acaban con patologías pulmonares crónicas que se benefician de los antitusígenos y de los mucolíticos y que ahora tendrán que subvencionarse de su propio bolsillo de manera crónica. Y lo bueno es que el tabaquismo asociado a trastorno mental crónico no se debe a la propia enfermedad de manera exclusiva sino que va condicionado al uso de sedantes. El tabaco y el café son dos estimulantes que el paciente usa de manera no  consciente para contrarrestar los efectos sedantes de los psicofármacos. Otra iatrogenia que el paciente ha de tratar enteramente desde su bolsillo.

Las conclusiones son para mí obvias y reflejan una voluntad de permitir un sufrimiento que de otra manera sería evitable al excluir unos fármacos que al Estado le parecen inútiles. Uno se los ha de costear enteramente pero no se atiende a que muchas de las personas que los precisan desde el campo de la psiquiatría, no tienen un poder adquisitivo siquiera mínimo. Si ello no es discriminación marginal, ya me dirán ustedes lo que es.

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