EL PROJECTE ORIOL

El Projecte Oriol neix el 5 de gener de 2012 com a resposta social a:

1.- Donar una resposta econòmicament viable a persones amb un grau de discapacitat psíquica que precisin d'un suport intermitent o limitat per a les seves AVD (Activitats de la Vida Diària).

2.- Proporcionar una manera de guanyar-se la vida a persones que per la raó que sigui poden prestar el servei que se'ls hi demana.

En sí el Projecte Oriol consisteix en una oferta (cartera) de llars de convivència on puguin conviure-hi 1 o 2 persones amb els titulars de la mateixa a través d'un contracte de convivència que inclou una sèrie de funcions de cuidador. Dites llars es troben supervisades i assistides en matèria d'assistència psiquiàtrica i social pel Gabinet del Dr. Peris.

PER MÉS INFORMACIÓ SOBRE PLACES o EL PROJECTE: 93-125.15.02 - 93-008.31.49 - gabinetperis@gmail.com

jueves, 7 de junio de 2012

DEPRESION EN MENORES y ADOLESCENTES-2, adaptativa y duelo


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LAS DEPRESIONES ADAPTATIVAS

Hay diferentes situaciones en la vida que pueden conducir a la persona a un estado depresivo. Las más frecuentes son los llamados trastornos adaptativos que cursan con estado de ánimo depresivo y las reacciones de duelo (muerte o separación).

Los trastornos adaptativos son reacciones desproporcionadas a un estresante psicosocial, como por ejemplo un fracaso académico, una separación afectiva. Es como si la persona no pudiese superar la situación traumática interior por mucho tiempo que pase.

Los adolescentes son bastante sensibles a las situaciones frustrantes y pueden reaccionar con una gran pérdida de la autoestima o de la seguridad personal.

Pensamientos de minusvalía personal, sensaciones de ser rechazado por los otros o de no pertenecer a la sociedad “normal”, se instalan en ellos y provocan un atraso en su madurez.

Pensamientos negativos sobre uno mismo y en relación a los otros pasan a ocupar de forma recurrente y obsesiva el contenido ideario de los chicos y chicas. Se instala la desesperanza, la sensación de vacío, de fracaso. El adolescente detiene su evolución para dar vueltas y más vueltas sobre el resultado interno de los acontecimientos. Se produce un bloqueo y la persona no es capaz de salir.

No valen los ánimos dados por los otros, ni las amenazas. La compasión a menudo empeora el cuadro al provocar aun más una autoimagen de impotencia e inutilidad.

Estar unos días triste o desvalido por un acontecimiento estresante es la reacción normal.

Caer en un espiral de días, semanas o meses de sentimientos negativos requiere una intervención especializada doble: psiquiátrica y psicoterapéutica.

Se debe entender al adolescente desde la comprensión, entendiendo que animar a una persona deprimida no suele dar resultado, pero sabiendo también que el consentimiento de una situación así puede alargar el cuadro.

Por lo tanto tenemos que mantener los límites claros a sus obligaciones sin caer en la humillación (higiene, orden, estudios, relaciones).



EL DUELO

El duelo es una reacción normal a la pérdida de un ser querido. Generalmente se conforma de una serie de síntomas depresivos y puede durar un par de meses. Cuando la duración es superior y la intensidad del estado depresivo se mantiene o aumenta, se debe pensar en una incapacidad de la persona para superar este dolor interno.

El duelo que nos enferma se caracteriza por un sentimiento de culpa por las cosas (más que por las acciones) recibidas o no de la persona que ha muerto. Pensamientos o sensaciones de que hubiese estado mejor morirse uno que la persona querida o morirse los dos a la vez. Exceso de preocupación por todo con claros sentimientos de inutilidad. Lentitud física importante. Incapacidad para llevar el rimo productivo habitual anteriormente (intelectual, laboral, social, familiar).

Es bueno y humano respetar el duelo. La persona que queda tiene que llenar el vacío que deja la marcha del otro y, por lo tanto, eso requiere un tiempo.

Pero el objetivo de este proceso es el resurgir de nuevo, no el quedarse estancado en el pasado. Así pues, se debe respetar el duelo pero no permitir que pasado un tiempo (2 meses) la persona siga anclada en un deseo imposible de satisfacer.

Los adolescentes también pueden sufrir un duelo patológico. Quizás caerán en una depresión clásica pero a menudo es la indignación, la rabia, la irritabilidad lo que más se manifiesta. Y lo hacen a través de conductas inapropiadas para la persona: violencia, abandono de los estudios, marginalidad, drogas, trastornos alimentarios…. Detrás hay a menudo sentimientos de culpa o sensación de abandono.


En la próxima entrada concluímos el presente capítulo, en ella encontraréis la depresión por incapacidad de decidir y la depresión sin causa o endógena.

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